LA RUTA DE LAS REDES

LA RUTA DE LAS REDES

El viaje es más importante que el destino, sólo que en SMOS, a nuestro viaje le llamamos “el proceso” o “la ruta de las redes sociales”. A través de él avanzamos y crecemos en busca de nuestra Ítaca.

Todas las redes sociales tienen empresas que son auténticos “influencers” en su medio; son el objetivo, el modelo o, dicho de otro modo, el destino al que aspiran el resto. Muchos negocios, cegados por el brillo del éxito de estos astros, emprenden el viaje por las redes “sin red” y cometen errores que pueden costarles muy caros (y no sólo nos referimos a los que compran followers o, incluso, likes…). El viaje de las redes sociales nos recuerda al poema “Camino a Ítaca” del poeta griego Konstantinos Kavafis (1863-1933) que empieza así:

“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca

pide que el camino sea largo,

lleno de aventuras, lleno de experiencias.”

En SMOS somos experimentados viajeros de las plataformas sociales y vemos el camino que emprendemos como una senda llena pruebas y retos que nos encanta sortear y vencer. Sabemos que este proceso será largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias, y estamos preparados para ello. ¿Viajas con nosotros?

Viajeros digitales

Lo primero cuando se va a emprender un viaje es preparar bien las maletas, que sería el equivalente a hacer una prospección de mercado, para ver quienes son los referentes en el campo donde se encuentra nuestro negocio. En este primer paso hay que tener también en cuenta a los que destacan en otros mercados distintos al nuestro, bien por su diseño, bien por su estrategia, por ejemplo, y considerar las posibilidades de extrapolar ese “know-how” al nuestro.

Una vez preparada la maleta, estamos listos para conocer a nuestros compañeros de viaje, que no son otros que nuestros “followers”. Es el momento de buscar todo aquello que tenemos en común con ellos y mostrarles una ruta que les guste, con un diseño cuidado, mensajes atractivos y un “toque” que nos haga únicos. Muy importante en esta fase es mirar el calendario y establecer los puntos de interés de la ruta, que son nuestros “posts”. Cabe recordar que la periodicidad en estos casos es recompensada, así que hay que estructurar el calendario con una cadencia adecuada y accesible para nuestro equipo: empezar muy “fuerte” e ir bajando de intensidad, no suele ser una buena idea.

Aunque seguro que hemos diseñado un plan de viaje perfecto, es importante que estemos atentos a las inclemencias del tiempo, que pueden venir, por ejemplo, en forma de alteraciones de mercado, cambios de estrategia de la competencia o, en el peor de los casos, “haters”. Las redes no descansan, tienen el sueño ligero como un bebé, así que no podemos dejar de cuidarlas y mimarlas para conseguir que crezcan fuertes y sanas. La observación ayuda en esta tarea, pero no lo es todo, debemos ser activos y preguntar, probar estrategias de pago y hacer encuestas para testar así la satisfacción de los seguidores con nuestro perfil y, aún más allá, con nuestra empresa y su oferta.

Después de todo eso, si aún vemos que estamos lejos de nuestro destino (recordemos que la meta es ser una empresa con unas redes eficaces y unos seguidores fieles, con opción a convertirse en clientes), entonces, no nos queda otra que volver atrás y empezar el viaje de nuevo, cambiando de ruta y quizá pidiendo ayuda a viajeros más experimentados en social media… ¿Ha llegado el momento de llamar a SMOS?

Parte del “customer journey”

Estamos seguros de que cuando el escritor y médico irlandés Oliver Goldsmith (1730-1774) dijo “La vida es un viaje que hay que recorrer sin importar lo malos que sean los caminos y los alojamientos”, no se refería al “customer journey” y, sin embargo, para nosotros tiene todo el sentido porque pensamos que el viaje del cliente empieza en las redes sociales. Nuestro Facebook, nuestro Instagram, nuestro LinkedIn, etc., son el escaparate de la agencia de viajes donde el cliente se detiene a elegir destino. Para SMOS, expertos en crecimiento orgánico en redes sociales, estas plataformas son, cada vez en más casos, el primer contacto del posible cliente con el “funnel” de conversión y, por eso, hay que cuidarlas al máximo. No conviene dejarlas en manos de cualquiera porque nos estamos jugando mucho. Es importante confiar su manejo a profesionales cualificados, expertos en este trabajo. Sí, ha llegado el momento de llamar a SMOS.

Esther Alonso

Esther Alonso

Content Manager SMOS

Sofía Gómez

Sofía Gómez

Graphic Editor SMOS