Smartphone: la revolución

Smartphone: la revolución

No podemos concebir nuestra vida sin Smartphones. Repasamos la historia de esas maquinitas que nos han robado el corazón.

Las raíces del Smartphone se remontan a principios del siglo XX, cuando el inventor, ingeniero eléctrico y mecánico serbio nacionalizado estadounidense, Nikola Tesla (1856- 1943), conceptualizó por primera vez la integración de señales de datos con telefonía. En base a esta teoría, años más tarde, el inventor y hombre de negocios greco-estadounidense Theodore Paraskevakos (1937), consiguió que un transmisor y un receptor, que proporcionaban formas adicionales de comunicarse, se comunicaran con equipos remotos. El siguiente paso evolutivo en la comunicación inteligente se encuentra en los PDA (Personal Digital Assistant), que triunfaron en la década de los 80 y 90. Estos aparatos, también llamados ordenadores de bolsillo, funcionaban como agenda personal electrónica que incluía calendario, lista de contactos, bloc de notas, recordatorios, etc., con un sistema de reconocimiento de escritura integrado.

En 1992, Frank Canova (1956), un trabajado de IBM, descubrió que la tecnología de chip e inalámbrica era lo suficientemente pequeña como para ser usada en un dispositivo de mano y creó un prototipo de teléfono inteligente, al que llamó “Angler”.

BellSouth la hoy desaparecida compañía estadounidense de telecomunicaciones comercializó una versión refinada del Angler para consumidores en 1994 bajo el nombre de “Simon Personal Communicator”. Además de las funciones propias de la PDA, este aparato tenía pantalla táctil, podía hacer y recibir llamadas, faxes y correos electrónicos e incluía aplicaciones ahora muy familiares como mapas, informes bursátiles y noticias. Había nacido el primer Smartphone, un “bebé” algo más grande de lo normal: medía 20 centímetros de largo, seis de ancho y 3,8 de alto, y tenía un peso de 510 gramos.

Del SMS al WhatsApp

Los Smartphones tal y cómo los conocemos llegan a nuestras vidas en la primera década de este siglo y se popularizan, primero en Japón, después en Estados Unidos y en el resto del mundo. El primer iPhone de la historia aparece en el 2007, y fue nombrado “Invento del año” por la revista Time. Costaba 499 USD y únicamente podría ser usado en EE.UU. y con la operadora AT&T. Con el iPhone llega también al mercado el sistema operativo móvil IOS, al que siguió Android un año más tarde.

La llegada de las redes sociales (LinkedIn en 2002; Facebook en 2004, Twitter en 2006 e Instagram en 2010) impulsó tremendamente el uso de estos dispositivos móviles. Pero lo que ya, si duda, hace que los Smartphone se conviertan casi en una parte más de nuestra anatomía son las aplicaciones de mensajería social, una alternativa mejor (y más barata) que los ya clásicos SMS. WhatsApp (2009), Facebook Chat/Messenger (2008 y 2010) y la más reciente Telegram; son las reinas indiscutibles en el reino de los teléfonos móviles. De acuerdo con Statista, WhatsApp registró 2.000 millones de usuarios mensuales en el 2021 mientras que Facebook Messenger, gira en torno a los 1.300 millones de usuarios mensuales.

 

Somos móviles

Los Smartphones han facilitado nuestra vida en algunas ocasiones y, en otras, la han dificultado. Pero de lo que no hay ninguna duda es que la han cambiado para siempre. Las infinitas posibilidades que ofrecen, sumadas a su fácil acceso hacen que cada vez sean más los programas informáticos (aplicaciones) que apuestan por ellos. Algunas plataformas, como Facebook comenzaron siendo una red social en web y evolucionaron hasta convertirse en una app de teléfonos inteligentes (de hecho, algunas de sus funcionalidades son mejores en la versión Smartphone). Otras, como Instagram, nacieron para ser usadas en dispositivos móviles y luego se hicieron accesibles en multiplataforma.

Respecto al uso de teléfonos móviles en el mundo, según Statista, en mayo de este año los países con más móviles eran China (casi 912 millones) e India (439 millones). La tasa de penetración de los teléfonos inteligentes se puede utilizar como un indicador para medir la economía de un país: una tasa de penetración de teléfonos inteligentes superior al 70%, por ejemplo, es común en países con economías avanzadas. Japón es una excepción ya que las tasas de penetración de este país están por debajo del 60%. El crecimiento del mercado de teléfonos inteligentes sigue creciendo en países de África como Egipto, Kenia, Etiopía, Congo, Tanzania y Nigeria.

Esther Alonso

Esther Alonso

Content Manager SMOS

Sofía Gómez

Sofía Gómez

Graphic Editor SMOS